Bullying 2: los padres

Estaba durmiendo cuando llaman a mi puerta y dicen: Te buscan fuera, son los padres de uno de los suspendidos.

Uff, empecé a sudar frío, no es justo que me pillen así: en pijama y sin pintura de guerra, así que me puse algo encima y fui a ver de quien se trataba, la reconocí a ella enseguida, es una de las madres que suele ayudar en las actividades del colegio.
_ O.O ¿El Paolo? (me habían dicho los apellidos de los niños, así no los ubico, si por el nombre de pila)
_ Si, el Paolo también fue suspendido, él dice que no golpeó a Charlize, pero quería hablar contigo primero, enterarme de lo que pasó _ dijo Giannina.
_ ¿Podrías decirnos que pasó? _ dijo él.

Así es como les conté lo que había pasado hace meses, les mostré las fotos que tenía de los hematomas y cortes, veía sus reacciones mientras, de horror, de no creerlo posible. Entonces aparece Charlize.
_ Charlize ¿el Paolo te golpeaba? _ preguntó Giannina.
_ No era de los que me golpeaba siempre, sólo fue el martes pasado, me empujó, cuando los niños empezaron a acusarse unos a otros salió su nombre.
_ No importa que él no te haya golpeado, estaba ahí, te empujó, está involucrado... no es lo que quiero para mi hijo _ señaló el papá de Paolo.
_ Además, si es que estaba con ellos significa que está relacionado con ese grupo y ya un par de profesores nos han dicho que él se está juntando con alumnos nuevos, alumnos que no son convenientes como amigos _ señaló Giannina.
_ Les... tienes que llamar al resto de los apoderados, esto no puede pasar en el curso, el año pasado no pasaba, esto empezó con la llegada de los nuevos, tenemos que ver las cosas, reunir a todos, creo que nadie quiere que su hijo actúe así. Sabes como es Paolo, lo conoces hace años, la verdad... vi las fotos y aún estoy shockeada.
_ Siento que él esté involucrado... _empecé yo.
_ No lo sientas, tenías que decirlo y me alegra que lo hayas hecho. Quiero que sepas que si estás cosas pasan cuentas con mi apoyo para tomar medidas, aún cuando sea mi hijo el que esté involucrado. Esto no se puede permitir _ me interrumpió Giannina.
_ La familia está primero, Les, es lógico que te quejaras, que se suspendieran a los involucrados, que se tomaran estas medidas. Ahora hay que ver que esto no se repita _ dijo él.

Seguimos conversando por una hora más, esos apoderados son los que han estado ahí hace años, los que me acompañaban a hacer el ridículo en las presentaciones, o se ponían a vender a mi lado. Además, me dio gusto ver que no sólo hay padres que se tomen este tipo de cosas como un ataque personal, sino que se interesan en saber la verdad.

Los vi abrazando a Charlize, diciéndoles que ella tenía que hablar cuando pasara esto, que no importara quienes fueran, que ella debía defenderse. Que estarían en la reunión extraordinaria que se haría. Y que, por último, no dudara ella, la peque, ni yo, que contábamos con su apoyo.

Bullying



"Un grupo de compañeros de clase me golpea"

Esas fueron las palabras que ocupó la peque anoche... de pronto todo encajó, el cambio de actitud, el no querer ir a clases, los moretones que tenían como causa el "no sé" de la peque. ¿Cómo no me di cuenta antes?

Estaba emputecida, no era para menos y mientras me repetía "ellos son niños" seguía pensando en que empalarlos no sería mala idea. Lo sé, lo sé, no era la solución, pero la reacción era fruto de la impotencia y de la ira.

Así que hoy, luego de calmarme, fui al colegio...así es como me enteré, de paso, que querían suspender a mi hija porque ella le gritó a un profesor. En fin... luego de explicar todo, de mostrar las pruebas (cuando llegaba con moretones, como me llamaban la atención, empecé a fotografiarlos), de hacer evidente el cambio de actitud de Charlize, ¿cómo no gritarle al profesor si los que se suponen te deban proteger no hacen nada?... era cosa de decirle para que ellos la ignoraran, pensando que "no era tan grave", y sin saber que apenas se daban vuelta llegaba el grupito, alrededor de 6 niños, cayendo sobre mi hija a puñetazos y patadas.

Después de hoy, de las denuncias, de la dirección del colegio, de hablar con la dueña, con todos los profesores que le hacen clases... después de buscar ayuda y todo eso... al menos se logró algo: los niños involucrados no regresarán al colegio desde mañana y cancelaron sus matrículas.

Mientras que Johan, el defensor de mi hija (también me enteré de eso hoy), ante mis palabras, el agradecimiento y demás, dijo lo que me subió el ánimo de forma instantánea: "tía, ¿cómo no defenderla? es mi amiga". Al menos sé, con esto, que mi hija los elige bien, de esos amigos que están ahí, sin importar cuanto les caigan encima.

Sólo el tiempo dirá en que termina esto.

Cuando comer es un peligro



(Pido perdón por ausentarme durante tanto tiempo, he estado muy liada)

Mi abuelo me comentaba que comer en esta época era un asunto complicado: que si el colesterol, el recuento de calorías, que si la fibra y mil de pequeños detalles que pueden haber a la hora de comer algo. Claro, también el peligro de intoxicaciones y dolor de estómago por ser glotones :p  No me espera tener que cuidarme de otro más: los cuchillos voladores. ¿Qué? ¿piensan que estoy bromeando? pues no.

Salí a las dos de aquí para comer algo, el lugar de siempre estaba sin mesas libres, por lo que fui por Providencia buscando otro lugar. ¿Qué les puedo decir? de la comida que... la carne tenía la consistencia de un chicle, por ejemplo, pero bueno, eso no era de lo que tenía que preocuparme, mientras batallaba con mi cuchillo (¿cómo se puede servir algo así sin colocar al menos cuchillos con filo?) una mujer del mostrador, que peleaba con el servicio dio un golpe, con lo que un cuchillo de carne salió volando hacia mí.

Les aseguro que ese cuchillo si estaba afilado (claro, este si tenía que estar afilado ¬¬), lo noté en especial cuando la sangre de mi mano convirtió mi comida en incomible y escuchaba los continuos "perdón, perdón, perdón" de la persona encargada.

Al final, regresé a la oficina sin haber comido, con dinero de menos (si, además cobraron todo) y gasa en mi mano derecha :_( . Es lógico que no volveré a este lugar. Por si les interesa saber donde hay cuchillos voladores, es en la salida noreste del metro Manuel Montt, háganme caso ¡¡no vayan!!  :-o

Parecido familiar

Había prometido salida este fin de semana y a pesar de las pocas ganas de salir, ahí fui de la mano con ella. Como siempre quería ver pinturas, lo que a mí no me gusta nada, así que me preparé para pasar una tarde aburrida con la pequeña.

Eso hasta que pasamos frente a una librería, no sé cual de las dos arrastraba a la otra para entrar, y mientras una se iba a la sección infantil y la otra a histórica no pude dejar de sonreír al pensar que después de todo si hay cosas que nos unen mucho, ésta por ejemplo: los libros.

En la vida real conozco muy pocas personas que gusten de leer, aún menos que comenten los libros conmigo, pero mi hija es una de ellas, es así como podemos discutir sobre si es mejor Artemis o Harry; la estupidez de Meyer y sus vampiros con acné; el maestro de Poe y las comparaciones con Lovecraft; saltar a la literatura chilena, comentar de Sepúlveda y ese gato tan extraño, pasar a Coloane y sus libros con olor a mar; recorrer el país con Alicia Morel y Marcela Paz, ver que Papelucho se aleja cada día más a los niños de ahora, que lo encuentran casi incomprensible y seguir con Rivera y sus títulos... detenernos, pensar en los libros que salen en su lista de lectura para este año y preguntarnos una vez más porqué los profesores creen que los niños son una especie de tontos y les piden libros de moda, que se leen por obligación para no leerlos más y no pedir esos que llegaron a transformarse en clásicos, que valen la pena, que nos llevan a otras partes, nos muestran personajes con tal viveza que pareciera que son amigos nuestros...

Por lo general es en esta parte que veo que mueve la cabeza suspirando, sabe que no tiene caso, me muestra los libros elegidos mirándome con cara digna de gato Shrek sabiendo que no se los negaré.

Si, existe un parecido familiar, el que es mucho mas notorio cuando se nos ve en el metro, ella con su libro en la mano, leyendo voraz, mientras yo, con el mio, espero que lleguemos a la estación para ir comentando camino a casa, sobre un personaje más.

Soy imbécil

Me duele el orgullo, quienes me conocen saben que mi orgullo es grande, por tanto el dolor también lo es. ¿La razón? acabo de enterarme de que ejercí de amante sin saberlo.

El Facebook además de ser una gran red social nos permite encontrar personas que han salido de nuestras vidas por una razón u otra, compañeros de estudio, trabajo, viejos amigos y... claro: EX.

Es así como lo encontré (tiene perfil público) y me he puesto a ver sus  carpetas para descubrir fotos de su boda, de hijos y de su familia en general.

Ya sé, ya sé, me lo gané por chismosa.

Ahora no saco nada con quejarme, ha pasado el tiempo, no se puede cambiar nada, pero el sentimiento de "soy imbécil" no me lo quita nadie.

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